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Decisiones en Albuquerque


Pasaron ya algunas semanas del final de la quinta temporada de Better Call Saul, muy buena oportunidad entonces para analizar y repasar una tanda de episodios que subió aún más la vara de esta gran obra de AMC.

Ya se habló bastante de que la serie generó algunas dudas de entrada. Spin-off y precuela son dos palabras que no generan confianza en muchos. Había muchas ganas de verla, pero también algo de escepticismo y subestimación en general. Ya con su primera temporada la serie demostró estar a la altura de todo y con el correr de cada temporada su nivel y complejidad fue superándose.

Esa subestimación la podemos llevar al plano de los personajes. Supusimos que estábamos en una historia donde Saul Goodman linealmente se corrompe mientras Kim Wexler se mantiene como la abogada correcta e intachable, y que en algún momento esos dos caminos iban a ser irreconciliables. En esta temporada Kim rompe esa idea y da vuelta todo. Creer que su personaje puede corromperse solo por obra de Saul es también subestimarlo y simplificarlo. Kim demostró ya ser un personaje fuerte e independiente, tomando sus propias decisiones. Más bien el cambio responde a su propia historia y personalidad, como nos ha demostrado en varias ocasiones.

En cuanto a la trama, esta temporada va en un crescendo continuo, arrancando con un Saul Goodman ya totalmente asentado con su alterego, los problemas de estudio de abogados que tanto nos cautivaron en la serie (excelente la trama del propietario que no quiere dejar su casa) y la lucha de poder y territorial en el mundo criminal entre Gustavo y los Salamanca, representados por el carimástico personaje de Lalo, llegando al punto cúlmine en los enormes tres últimos episodios.

Justamente en cuanto los personajes, sabemos ya que varios tienen que definir su situacion de cara a una sexta temporada que tiene que dejar todo medianamente cerrado para lo que vemos en Breaking Bad. Principalmente la situacion de Lalo y Nacho, dos de los personajes más importantes que no aparecen en la serie de Walter White, pero que evidentemente van a tener su incidencia. Nacho, con su rol un poco a lo Jesse Pinkman, queriendo salir de un submundo que dificilmente lo deje ir y Lalo como el principal enemigo de las aspiraciones de Gustavo y la clara evidencia de que Saul está haciendo los amigos equivocados.

Y si hablamos de personajes importantes que no sabemos sobre su situación en Breaking Bad, Kim Wexler es sin dudas el personaje clave. Lo que haga en la sexta temporada será escencial para comprender al Saul Goodman que creemos conocer.

Peter Gould y Vince Gilligan tendrán la no fácil tarea de decidir el camino de cada uno de estos personajes. En más de una ocasión declararon que cuando planean cada temporada piensan en que situación están sus protagonistas y qué creen que harían en ese contexto. Podemos decir entonces que son los mismos personajes los que toman las decisiones y que a ninguno de ellos hay que subestimar.

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