En este momento donde
el mundo se divide en dos, políticamente, socialmente y hasta en “lo que está
bien” y “lo que está mal”, sin admitir una variante intermedia, aparece un juego/aventura gráfica para romper con este paradigma contemporáneo.
Vale aclarar que no
soy gamer (léase aquella persona que de forma habitual juega y disfruta
distintos videojuegos), pero sí atrapan mi atención las aventuras con una rica
historia.
Para comenzar, aclaro que esta nota va a tener spoilers del primer The Last of Us (2013). Para
que te sea más grata la lectura y saber hasta dónde leer y después jugar, o
leer y jugar, según tus ganas, hago la mención para que estés alerta. Quiero pedir disculpas
de antemano si me explayo en la explicación de la primera entrega, pero
entiendo que es necesaria para comprender la segunda.
INTRODUCCIÓN AL MUNDO THE LAST OF US
El protagonista Joel vive con su hija Sarah y
su hermano Tommy en una tranquila ciudad de Estados Unidos, cuando una horrible
pandemia; si, no es el mejor momento para el uso de esta palabra; no solo
infecta a la mayor parte de la población mundial sino que se cobra la vida de
Sarah en un hecho fortuito.
¿Son zombies? No, en realidad es un virus que
si infecta al individuo lo vuelve caníbal, en diferentes etapas. Esto depende
de la duración de la enfermedad, ya que mientras más cantidad de tiempo posee
esa patología se vuelve más peligroso, y visualmente hermoso para los que
disfrutamos de este tipo de historias.
Saltamos en el tiempo varias décadas después.
La humanidad de alguna manera “aprendió a vivir”, en un extremo militarizado,
en ese mundo de infectados-no infectados.
Volviendo a Joel, siendo un devenido
contrabandista, se le presenta un laburito único. Una miembro de la facción de
rebeldes “Los Luciérnagas” le comenta que hay una adolescente llamada
Ellie que fue mordida hace un tiempo por un infectado pero no fue afectada por la
enfermedad, por lo cual se la presume inmune. El trabajo en cuestión es llevar
a Ellie por medio país a un centro de esta facción para que sea estudiada y
descubrir así una cura para salvar a la humanidad.
Miles de criaturas, chistes y discusiones
después llegan al hospital, no sin antes notar que Joel y Ellie desarrollaron una
hermosa relación casi paternalista, obviamente supliendo este espacio que dejó
Sophie.
Antes de que Ellie sea revisada y operada para
estudiarla, Joel se entera de que, para que sea descubierta esa cura, necesariamente
van a tener que abrirle la cabeza, lo que provocaría su muerte. En
un acto “egoísta”, ahora volvemos el porqué de las comillas, Joel la salva,
acabando por completo no solo con la gente que estaba en el edificio, generando
la desaparición inminente de la facción de los Luciérnagas sino que también
evita que se descubra esa tan famosa cura.
Para cerrar esta primera historia, y trayendo
a colación las comillas del párrafo anterior, tenemos la última escena de Joel
y Ellie, donde la adolescente algo confundida por la situación le pregunta qué
pasó realmente y por qué la salvó, a lo que Joel contesta que "no había
salvación ya que intentaron con algunas personas previas y no funcionó el
tratamiento que querían realizar”. Obviamente una mentira para mantener la
relación que habían construido tiempo anterior, pero sin dejar conforme del todo a
Ellie. Esto motivó muchas críticas y una división gigante entre los que amaron
este final, mi caso, y los detractores.
Cinco años después del final de la primera
entrega, Joel, Ellie y Tommy se
encuentran viviendo en comunidad con otras personas en Jackson, Wyoming. Ellie,
se encuentra afrontando cuestiones propias de la edad (como las amistades, las
fiestas y el amorío) y de la “nueva normalidad”; si, es otra frase de las muy
nombradas en estos tiempos pero prometo que no voy a mencionar AMBA, porque no
sé dónde ponerla en el texto… Entre las tareas que tiene, una es hacer ronda de
inspección por afuera de esa comunidad para ver infectados y provisiones.
En una de esas rondas
pasa ALGO, prefiero no decir qué aunque fue un momento muy spoileado en las
redes sociales, generando el punta pie para meternos de lleno en esta historia,
por lo menos en una primera instancia.
Para dar comienzo a
esta sección, arrancó con las últimas dos palabras del párrafo anterior:
“primera instancia”. Esto es así porque nos sirve de pretexto para
introducirnos al camino pero a su vez para romperlo por completo a la mitad. Es
decir, y atenti que se viene la frase del artículo, no solo vos jugás a un
juego, sino que el juego, a su vez, juega con vos.
Esto es por qué el
videojuego en 20 horas logró: 1) Usar como motivo el cierre de la entrega
anterior, la mentira de Joel hacia Ellie, como premisa para meternos a nosotros
espectadores 2) Hacernos creer que hay buenos y malos, para después con muy
buen ingenio descubrir que eso no es así, sino que cada persona tiene su
historia y los motivos de las acciones que realizan 3) Toda acción tiene su reacción,
sin faltarle el respeto a Newton (¿). Es decir, las personas en este mundo toman
decisiones que necesariamente van a tener consecuencias, buenas o malas, más
egoístas y personales, o más altruistas 4) Lograron realizar una crítica,
explícita e implícita, sobre temas complejos como la religión, la convivencia,
la sexualidad y sobre todo el individuo viviendo en sociedad.
Lamentablemente, el
juego no tuvo una recepción positiva generalizada. Es entendible que cada uno
tenga una apreciación personal de la historia y la jugabilidad, es más, hay
capítulos que me gustaron más que otros. Pero la ola de críticas
recibidas como consecuencia de cómo se manejó el tema de la identidad de género
o por qué un personaje femenino aparece con aspecto masculino, sin comprender que se trata de algo perfectamente narrado y relacionado
con su forma de vida en esta entrega, resulta inexplicable. Por lo cual, si buscan en los más famosos
lugares de crítica de videojuegos van a ver una puntuación muy alejada a lo que
describo en esta nota.
No quiero dejar de
lado la musicalización, en parte a cargo de Gustavo Santaolalla, repitiendo
función con la primera entrega. Además, el juego también nos regala muy lindos momentos
de canciones tales como “Future Days” de Pearl Jam o “Take On Me” de A-ha.
Por último, no me dejo
de preguntar ¿qué tan lejos está este tipo de aventuras de una serie convencional
como estamos acostumbrados? El juego tal como expuse es muy rico en historia,
más allá de la cuestión gráfica, y tiene un guion y una narrativa que podrían competir mano a mano en los próximos Emmys. Convengamos que si nominaron
Stranger Things o The Mandalorian como mejor serie dramática, puede ir
cualquiera. Cabe aclarar que HBO va a adaptarla para televisión pero solo se
sabe que va a contar con la dirección de Johan Renck y el guion de Craig Mazin,
dos personas que trabajaron juntas en la miniserie Chernobyl de la misma
cadena.






Cualquier artículo que critique a Stranger Things se gana un lugar en el cielo
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