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El largo adiós a Shameless (US)

Este blog se debía una nota de la serie Shameless (la versión estadounidense) por distintos motivos. El primero simplemente por gusto personal, el segundo por calidad (me animo a decir que desde el 2011 entra en algún top ten –aunque no soy muy amante de listas pretensiosas-) y el tercero es que tiene un balance casi perfecto entre humor (negro claro está) y drama convencional, en el mejor sentido de la palabra. 

Vale hacer un resumen: en el primer capítulo ya nos muestra a los Gallagher. Una familia con raíces irlandesas ¿comandada? por un padre alcohólico y drogadicto: Frank (interpretado por el genial William H. Macy). Pero la verdadera líder es la hija mayor Fiona (Emmy Rossum) que se hace cargo de sus hermanos más chicos (Lip, Ian, Carl, Debbie y Liam), además de tener que afrontar sus propios problemas.

En una suerte de ilustración lineal, es un grupo de personas que tienen que hacer hasta lo imposible para llegar a fin de mes, desde laburos precarios hasta cuestiones más ilegales, todo sea para subsistir. En un sentido más complejo, es la dura realidad de una familia de clase media baja con un Estado que no le da posibilidades para satisfacer sus necesidades primarias ni progresar, por más que tengan la voluntad y el conocimiento para seguir adelante (para citar el ejemplo de Lip, más allá de sus vicios y defectos, es un genio dentro del sistema educativo tradicional). De alguna manera, es una expresión exacerbada de los problemas de la llamada meritocracia. 

La lógica de cada episodio es casi la misma: se despiertan los Gallagher, desayunan juntos (o casi todos), tienen un día complicado (cada uno con una problemática distinta) y llega el momento de la reflexión nocturna. Esta lógica aplica para la temporada entera: el familiar en cuestión tiene una nueva historia por atravesar, se produce un quiebre en la mitad y llegando al final hay un desenlace provisorio, que sirve de gancho para la próxima.  

Pero lo más importante de esta serie fue cómo planteó la coyuntura social y económica a medida que se iba transmitiendo. Algunos de los temas que abordó: derechos de la comunidad LGTB, aborto, racismo, hasta llegar al COVID en su última temporada. Sin dejar de mencionar cómo encara los problemas de adicciones y enfermedades, no solo con Frank. Obviamente, la realidad yankee puede diferir de la nuestra, sumado a que es una ficción, pero podríamos sentirnos identificados con algunas realidades locales (en el plano político por sobre todo). 

Seguramente, ni Paul Abbott ni John Wells (cabezas detrás de Shameless) pensaron hace más de diez años, cuando trataban de adaptar la versión inglesa a la americana, que una pandemia iba a golpear el mundo y sobre todo que iba a profundizar la debacle económica y social de los barrios más humildes de la ciudad de Chicago. Mucho menos que los personajes iban a calar hondo en el fanatismo de los seguidores que esperaron durante 11 temporadas el desenlace final. Esa licencia autorreferencial de quien escribe ayuda a modo de conclusión para entender el peso relativo que tuvo cada personaje para  darle un impulso mayor a la serie en cuestión. Parece casi una obviedad decir que sin personajes no hay nada que contar, pero créanme que acá las personas son fundamentales para ver de forma adictiva capítulo tras capítulo (¿alguien dijo de maratón ahora que está en HBO Max?). 

Es muy probable que a los actores y actrices los volvamos a volver a ver en otra serie o película. A lo largo de los 134 capítulos (historias mejor dicho) mostraron una faceta desconocida, y eso no solo cae para los niñes que crecieron, y mucho, en estos años, sino también para Macy y Rossum que ya eran conocidos previamente. Por suerte (?) a Emmy la ayudó para borrar esa malograda live action de Dragon Ball donde tiene un protagónico con Justin Chatwin, que también trabaja en las primeras temporadas de Shameless.

Para no ponernos más nostálgicos, tal vez la mejor forma de cerrar esta nota es con una parte del estribillo de la canción inicial creada por la banda The High Strung, que de alguna manera representa todas las emociones vividas:

What is this downside

That you speak of

What is this feeling

You're so sure of

Round up the friends you got

Know that they're not for naught

You were willing once before

But it's not like that anymore 


(Qué es este inconveniente

Del que hablas

Qué es este sentimiento

Del que estás tan seguro

Reúne a todos los amigos que tengas

Que sepas que no son en vano

Estuviste dispuesto una vez

Pero las cosas ya no son así)

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